un abecedario basta

Esta obra toma un fragmento del manifiesto feminista de Las Tesis: “Y la culpa no era mía, ni dónde estaba, ni cómo vestía”. La pieza propone imprimir esta frase utilizando un solo abecedario, es decir, una sola matriz por cada letra, sobre pulpa de papel reciclado.

Esta condición hace imposible componer la frase en una sola impresión y obliga a repetir el gesto para hacerla legible, intercambiando las letras en cada intento. La repetición se vuelve una forma de resistencia. El espectador puede reconstruir el mensaje mentalmente, tanto desde lo que ve como desde la memoria colectiva que ese enunciado ya habita.

El uso de pulpa reciclada, sin aditivos, mantiene el soporte en un estado vulnerable: si el agua vuelve a tocar estas hojas ya secas, se desintegran y el mensaje desaparece. La obra se presenta así como un objeto en riesgo, donde la fragilidad material dialoga con la de los discursos históricamente silenciados.